El zen de la empresa (2): trabajar aquí y ahora
La verdadera generosidad hacia el futuro consiste en entregarlo todo al presente. Albert Camus.
Una empresa y sus empleados no viven de las horas de trabajo consumidas, sino del trabajo realizado. Asumir esto es un primer paso para centrarse en el momento presente y disparar la eficacia. ¿No sería más efectivo analizar y especular menos y empezar a remar con energía?
Si los trabajadores y los directivos tuvieran la disciplina de los monjes Zen –cuando meditan, sólo meditan; cuando comen, sólo comen; cuando trabajan, sólo trabajan-, ocho horas serían más que suficientes para abordar con eficacia las tareas.
En la práctica, se ha demostrado que las horas extras no suelen compensar las carencias en el funcionamiento de una empresa. Si se acostumbra a un trabajador a una jornada de diez horas, instintivamente ralentizará el ritmo de trabajo porque sabe que “tiene tiempo” para realizarlo.
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Vía: El zen de la empresa / Imagen: Stock.xchng